¿CÓMO APROVECHAR EL CAMBIO TECNOLÓGICO QUE INCLUYE EL 93% DEL MERCADO, Y EL NUEVO CICLO POLÍTICO?

La industria de los Seguros en México es el fiel reflejo de muchos sectores industriales del país, desde varias perspectivas, por ejemplo, la alta concentración de la oferta, baja penetración en el mercado, productos enfocados a sectores poblacionales minoritarios y de altos ingresos, rentabilidades superiores a economías similares.

Evidentemente, esta situación no es nada diferente a la industria financiera en general y más bien responde al mismo patrón de mercados sin competencia y protegidos por el Estado. Por otra parte, la industria sigue vendiendo prácticamente con el mismo modelo de hace cuatro décadas.

La cultura de prevención en México no aporta a que las personas tengan una propensión a protegerse y tampoco la industria ha desarrollado iniciativas que permitan modificar las prácticas, narrativas y preocupaciones de los consumidores en el mercado.

UN NUEVO ESCENARIO

En estos tiempos de cambio, la industria tiene una gran amenaza y oportunidad. Por una parte, es poco probable que las barreras de entrada a los mercados mexicanos (independientemente de que los actores oligopólicos de muchas industrias sean trasnacionales) sean sostenidas en el tiempo por el Estado.

Las instancias reguladoras y el acelerado desarrollo tecnológico no respetan fronteras y tampoco mercados protegidos y regulados.

Tampoco es descartable que el inicio de un nuevo ciclo político modifique las regulaciones actuales y contra el sentido común corporativo, el nuevo régimen puede perfectamente desarrollar un marco legal y regulatorio que incentive mercados competitivos, frente a las políticas de los últimos sexenios que optaron por “mercados libres”, los primeros con un potencial apoyo mayor de la ciudadanía y los consumidores, frente a la no intervención del Estado en mercados altamente concentrados, que permiten baja diversidad en la oferta, altos precios y un servicio al cliente poco satisfactorio al momento de utilizar el producto.

La industria no podrá sustraerse a estos dos factores, al menos en los próximos seis años.

LA AMENAZA TECNOLÓGICA

Cuando líderes de las empresas piensan en la automatización, digitalización, inteligencia artificial y todos los componentes de la Cuarta Revolución Industrial, tienden a creer que esos fenómenos ocurrirán en el largo plazo y tendrán tiempo para adaptarse a ellos. No ven que el futuro ya está en el presente.

Muchas compañías que son líderes han sido creadas en los últimos diez o cinco años, han experimentado crecimientos exponenciales que han transformado las industrias donde participan y están expandiéndose a otras industrias no necesariamente relacionadas; como por ejemplo: Amazon, Red Bull, Spotify, Google, Oculus Rift, Tesla, por mencionar sólo algunas que están revolucionando no sólo el mercado donde participan, sino que están expandiendo sus negocios a nuevas industrias.

Pero tampoco hay que olvidar que pequeños emprendimientos tecnológicos pueden revolucionar industrias completas y crecer globalmente en un corto periodo. Observando la industria, ya podemos encontrar casos innovadores como Lemonade, una compañía basada en Nueva York, con un sólido respaldo financiero que está innovando a través de la tecnología e incorporando elementos de la economía conductual.

Este emprendimiento aprovecha la oportunidad tecnológica que permite la desintermediación y la masificación a través de los smartphones; sin embargo, lo más significativo es que está contra el sentido común de la industria; Pólizas simplificadas y entendibles, sistemas de precios y cobros “anómalos” para el mercado (tarifas planas); procedimientos sencillos y simples para las reclamaciones, confianza en el cliente construida a través de la inteligencia artificial y una misión completamente diferente como empresa: “Lemonade’s mission statement is to transform insurance from a necessary evil into a social good” (la misión de Lemonade es transformar los seguros de un ‘mal necesario’ a un bien social).

Sería absurdo esperar a que esta innovación fracase y que la industria pueda simplemente desarrollar tecnología para vender en línea y agregar características flexibles y personalizables, vía smartphones, pero no modificando sustancialmente los fundamentos del negocio y al limitado mercado al cual hoy se dirigen.

La naturaleza de los negocios está cambiando, quiéranlo o no los grandes actores de la industrias; la tecnología produce cambios fundamentales en las prácticas de las personas, pero también en la manera de pensar. Creer que la cultura mexicana de la prevención no cambiará y pensar que el 93% de los mexicanos que ganan menos de $10,000 pesos al mes no es un mercado viable y rentable para la industria, es una apuesta de alto riesgo y peligrosa.

LA AMENAZA Y OPORTUNIDAD ECONÓMICA

El nuevo ciclo político tiene nerviosos a los inversionistas, dadas las decisiones que el nuevo gobierno está tomando frente a proyectos de inversión del gobierno anterior, pero también por evaluaciones ideológicas tanto de los actores políticos, como de los analistas (que también tienen opciones ideológicas).

Sin embargo, podemos plantear una perspectiva diferente para la industria como un desafío a la inercia mental de la planificación estratégica, desafiando a los parámetros de crecimientos moderados y conservadores, alineados a los pobres crecimientos del PIB de los últimos años.

Es posible pensar en crecimientos exponenciales para la industria, no a pesar del nuevo ciclo político, sino aprovechando las oportunidades que abre. El Estado mexicano hoy no puede cumplir la promesa de protección social, el 50% de las personas de escasos recursos, es una demanda imposible de asumir para las instituciones públicas; la inseguridad y el consiguiente daño a la propiedad de millones de personas que son afectadas por la delincuencia y que no tienen protegidos sus bienes, el estado no les cubre y/o restituye el patrimonio.

No decimos que la pobreza y la inseguridad son fenómenos que no deban combatirse, por el contrario, pero no serán problemas fáciles y rápidos de resolver. En el proceso la industria de los Seguros puede jugar un rol.

Las personas necesitan protección social pero la oferta pública no alcanza a la demanda, los servicios de salud pública viven con un eterno déficit y un servicio deficiente; la inseguridad afecta al patrimonio de las personas y significa la pérdida de años de esfuerzo, ahorro y pago de crédito, que pierden por la delincuencia. Podemos ver este fenómeno como un gran problema o repensarlo como una gran oportunidad.

La industria puede ayudar a acelerar el desarrollo económico y social de México abordando a un amplio y mayoritario mercado hoy inexplorado por las compañías de seguro; esto implica modificar los modelos, estándares, procesos y actores del negocio. Abordar este mercado masivo, en estos tiempos, no es viable con el modelo tradicional (compañías de seguros, brókers, agentes, papeles), es necesario aprovechar las tecnologías actuales, pero también modificar mentalmente el esquema de retorno de las inversiones: desde altos márgenes con poco volumen, a márgenes normales de mercados competitivos con alto volumen.

Observando fuera de la industria, Nokia, la exitosa compañía de la década anterior y que fracasó en la actual década, se reinventó y ya está generando productos de alta tecnología a bajo precio, aprovechando las posibilidades que ofrece un sistema operativo como Android One para un smartphone con valor de $1,500 pesos en el mercado mexicano.

México, en el presente y los próximos años, representa una oportunidad económica espectacular; ¿la aprovechará la industria de los seguros? No lo sabemos, aunque tienen todas las ventajas competitivas, talento y experiencia. Lo que sí sabemos es que si no lo hace la industria, vendrán compañías desde otras industrias a aprovechar la oportunidad. Este es uno de los beneficios de la globalización, el cambio tecnológico y los mercados abiertos y competitivos.


GINgroup fue fundado en 1984. Se especializa en administración de nómina; asesoría contable, fiscal y laboral; y consultoría en capital humano.
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CLAUDIO ROMÁN
Socio Fundador, TaskForce.Works


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