En últimos tiempos se ha registrado un incremento alarmante en los índices de robo de vehículos en México, el cual alcanzó la cifra más alta de la historia en este año —66,172 vehículos asegurados—, lo que representa un incremento del 28% con respecto al mismo periodo del 2016, y del 45% comparado contra el 2015, de acuerdo a cifras de AMIS.
Este hecho ha permitido que se desarrollen diversas tecnologías para el combate de este delito, el cual se encuentra escalando rápidamente, posicionándose en los primeros lugares.
El gobierno local de la Ciudad de México ha realizado varias acciones en materia de mejoras tecnológicas, desde la creación del Centro de Comando, Control, Comunicaciones, Cómputo, Inteligencia (C4I4), hasta generar alianzas con empresas de seguridad; así mismo se han ido creando nuevas tecnologías que permiten mejorar los índices de recuperación de vehículos robados.
Las compañías aseguradoras han volteado a ver este problema y se encuentran tomando acciones para conocer cómo es posible aumentar las estadísticas en vehículos recuperados por este tipo de delitos. Existen diversos factores que agudizan el problema de robo de vehículos en México, entre los que se encuentran:

  • El robo con violencia se presenta en el 65% de los casos, lo que pone en riesgo la integridad física de los conductores.
  • Se afecta el patrimonio de las familias, más aún si consideramos que el 66% de los vehículos son adquiridos por medio de un financiamiento.
  • Las tarifas de las pólizas de seguro de automóviles con una alta siniestralidad por robo pierden competitividad en el mercado, ya que aumenta su precio.
  • Las compañías aseguradoras deben crear fondos de reserva más grandes para cubrir las indemnizaciones por robo.

5. Las compañías aseguradoras incurren en una cantidad importante de gastos administrativos para realizar los trámites de indemnización o salvamento de unidades robadas.

Las nuevas tecnologías están incrementando las posibilidades de recuperar vehículos robados. Encontramos diversas combinaciones con diferentes nombres; una herramienta que hoy en día ya se puede considerar como clásica, es el sistema de posicionamiento global.
Si bien la telemetría puede generar múltiples reportes —es usada en eventos deportivos, administración y mejoras en la logística—, aplica para la detección y localización de vehículos en caso de robo.


Con la mejora y liberación de radiofrecuencias, al entrar la digitalización, es posible tener un espectro de onda más libre y con esto la transmisión de datos se torna más ágil y pura. Esta liberación ha permitido que el gobierno federal lance licitaciones por el control de ciertos anchos de banda para poder transmitir datos; esto posibilita el tener una infraestructura completa a lo largo y ancho de la República Mexicana, para transmitir y retransmitir una señal en específico.
Con esto nos referimos a la Radio Frecuencia Digital. Con ayuda de la instalación de un dispositivo oculto en diversas partes de un vehículo —nunca es la misma ubicación y se instala de forma aleatoria—, es posible tener la función de un transmisor.
Las características de una onda de radio son diversas, entre las cuales destacan las variaciones de un campo electromagnético en el espacio, permitiendo con esto viajar por grandes distancias desde su fuente.

Una señal de radio puede ser modulada al transportar información; en este caso en particular, la señal que emite este dispositivo es silenciosa, no lumínica, y posee una configuración que permite ser encriptada y a su vez codificada. Esto es gracias a la facilidad con que la señal es manipulada en amplitud, frecuencia y/o fase.
Las propiedades de la radiofrecuencia son polifacéticas, es decir, la velocidad de una onda puede ser de 3 x 108 metros por segundo en el vacío, igual a la velocidad de la luz, teniendo así una velocidad constante en un medio determinado.
Con respecto al medio, una onda de radio no requiere materia física para propagarse; la onda de radio se mueve más eficientemente en el vacío, pero eso no impide que pueda moverse también en espacios físicos.


Un ahorro significativo a las compañías aseguradoras es la disminución de pagos de indemnizaciones.

Una ventaja de la Radio Frecuencia Digital es que pese a estar en algún espacio cerrado, techado o subterráneo, es posible traspasarlos, pues logra ya sea reflejarse, escapar por una abertura o seguir de largo.
Es importante destacar que la Radio Frecuencia Digital es el resumen de un sistema completo, que requiere de una infraestructura tanto principal como secundaria, y que en el caso de robo de vehículos se ha convertido en un parteaguas.
Dicho sistema para recuperación de vehículos robados no sería óptimo si no contara con un cuerpo de reacción especializado, altamente capacitado para la localización de vehículos robados.
Es necesario mencionar que este equipo altamente especializado no sólo está compuesto por infraestructura fija, sino también móvil, la cual integra otro tipo de herramientas tanto humanas como inanimadas.
Hablando un poco más de las herramientas inanimadas, el cuerpo de recuperación incluye desde avionetas, helicópteros, motocicletas, automotores; hasta el uso de vehículos aéreos no tripulados o mejor conocidos como drones.
En todo momento las nuevas tecnologías ayudan a las corporaciones policiales a combatir el robo de vehículos con la desincentivación al momento de recuperarlos y evitar que el delincuente cometa su objetivo, ya sea para desmantelar la unidad y distribuir las piezas en el mercado negro, o cometer otra fechoría mayor.
La tecnología es la herramienta principal para disminuir las estadísticas de robo de vehículos,

así como ayudar a las instituciones policiales; también genera un valor agregado y un ahorro significativo a las compañías aseguradoras.
Como principal ventaja está la disminución de pagos de indemnizaciones, además de menos gastos administrativos, operacionales, etc., ya que permite reducir los trámites implicados al momento de un robo o en la recuperación, como las llamadas al asegurado, costos como el arrastre de la unidad, pago de pensiones en corralones, pagos de cuotas federales, gastos adicionales que no han sido cubiertos por el asegurado como tenencias, placas, así como la reducción o desaparición de los costos de salvamiento de vehículos.
Conforme se van recuperando vehículos robados, es posible mantener los precios competitivos de pólizas pues las primas pueden continuar siendo estables, sin necesidad de incrementar el costo para el asegurado.
Con esto los productos se vuelven más competitivos y es posible ampliar el mercado de ataque para la aseguradora.