FIANZA Y SEGUROS DE CAUCIÓN EN MÉXICO

En las relaciones humanas existe siempre la necesidad de tener confianza en el cumplimiento de las obligaciones que día a día se asumen, ya sea en la compleja vida familiar o en los distintos aspectos sociales, económicos o políticos.

A lo largo del tiempo han surgido diferentes formas de garantizar estas necesidades, y en su caso, de  resarcir los daños y perjuicios causados por el incumplimiento de las obligaciones asumidas.

Si bien en una sociedad perfecta la “palabra” bastaría para tener la satisfacción de esta necesidad, en el mundo real la complejidad de las actividades requiere de otros instrumentos de garantía y de un marco jurídico que los respalde.

Así fue como hace 123 años surgió en nuestro país el servicio de la Fianza de Empresa, instrumento de garantía que ayuda a respaldar el cumplimiento de obligaciones, y que ha sido operado durante estos años por instituciones especializadas que son autorizadas y vigiladas por el Gobierno Federal, a través de la Secretaría de Hacienda y la Comisión Nacional de Seguros y Fianzas (CNSF).

A lo largo de las décadas y dado su gran valor, la figura de la fianza se ha venido perfeccionando y extendiendo en su aplicación a diversos ámbitos de la sociedad. Ahí donde se tienen obligaciones contractuales o legales que deban ser garantizadas, tendrá lugar la fianza.

Con el objeto de ampliar la oferta de servicios y productos de garantía, en el curso de los años se ha facultado a las instituciones a operar otros servicios de garantía como el Fideicomiso de Garantía, operado por algunas instituciones especializadas; o más recientemente el Seguro de Caución, figura que aparece con la nueva Ley de Instituciones de Seguros y de Fianzas y que sólo puede ser operada por Aseguradoras de Caución.

Actualmente operan en el país dieciséis instituciones de garantías: diez de capital nacional y seis filiales extranjeras. Todas las compañías están agrupadas en la Asociación Mexicana de Instituciones de Garantías (AMIG), asociación que agrupa además a los reafianzadores más importantes que operan en el país. Prácticamente la mitad de las instituciones afianzadoras ha solicitado autorización al gobierno para transformarse en Aseguradora de Caución, siendo que a la fecha tres de las instituciones (Aserta, Insurgentes y Atlas) han logrado ya su conversión.

La diferencia que existe entre Afianzadoras y Aseguradoras de Caución consiste básicamente en que las primeras sólo pueden operar fianzas, mientras que las segundas además de fianzas pueden operar el seguro de caución e incluso el seguro de crédito.

Para poder dimensionar correctamente la importancia que tiene el sector de garantías en la economía del país, en el futuro deberá analizarse conjuntamente la información que se genere de estos tres tipos de productos: fianzas, fideicomisos de garantía y seguros de caución.

El sector afianzador opera tradicionalmente cuatro ramos: fianzas administrativas (74% del mercado), de fidelidad (19%), judiciales (2%) y de crédito (5%).

Entre las características que distinguen a las instituciones que integran al sector de garantías en México, podemos destacar:

  • Son empresas de acreditada solvencia que cumplen los requisitos de capital y reservas exigidos por ley para poder operar.
  • Cuentan, en la mayoría de los casos, con el respaldo de garantías de recuperación, que dan soporte a las responsabilidades asumidas.
  • Operan con amplios esquemas de reafianzamiento, respaldados por instituciones nacionales y extranjeras de prestigio, registradas ante la CNSF, quienes dan el soporte adecuado a las responsabilidades asumidas.
  • Por disposición de ley cuentan con una calificación de calidad crediticia otorgada por una empresa calificadora especializada, con lo cual aportan certeza y confianza en la actividad que desempeñan como garante de obligaciones.

La operación de las instituciones se hace bajo los parámetros de la regulación mexicana que está basada en la llamada Solvencia II, esquema regulatorio que contempla estándares internacionales de solvencia, gobierno corporativo, transparencia en la difusión de información y gestión del riesgo. La regulación mexicana está catalogada como una de las más avanzadas a nivel mundial.

El principal canal de distribución usado para las instituciones de garantías en la comercialización de sus productos son los intermediarios profesionales, personas físicas (agentes) o personas  morales (corredores) autorizados por la CNSF para operar en el país.

Entre las principales labores de los intermediarios podemos destacar:

  • La promoción de los productos de garantías y la atención de la demanda de servicio por parte de los clientes (fiados, beneficiarios, obligados solidarios, contratantes o asegurados).
  • La identificación legal y completa de los solicitantes.
  • El estudio del documento fuente de la obligación sujeta a ser garantizada, evaluando su viabilidad legal y técnica.
  • La integración de la documentación de identificación y de la evidencia del respaldo de la solvencia financiera, técnica y legal, y su cotejo con los documentos originales.
  • La participación en los procesos de vinculación jurídica de los contratos, solicitudes, autorizaciones y ratificaciones por parte de los solicitantes y/o sus representantes legales, así como la instrumentación del proceso de ratificación o entrega de las garantías reales aportadas.
  • La entrega o envío de las pólizas, cobranza y entero de las primas.
  • El seguimiento del cumplimiento de las obligaciones garantizadas y la obtención de la evidencia de su conclusión para fines de cancelación de las pólizas.
  • La actualización de los documentos de la solvencia aportados.
  • Participación en caso de reclamaciones y siniestros para facilitar el contacto y solución extrajudicial de las controversias, y en su caso, el apoyo logístico y documental para las instancias legales procedentes y el pago de indemnizaciones.

Los agentes y corredores son la fuerza primordial que da vida a la industria de garantías en el país.

La Asociación Mexicana de Agentes de Seguros y Fianzas (AMASFAC) es la asociación gremial que agrupa a la mayoría de los mejores y más profesionales agentes de la industria, los que muestran normalmente un mayor compromiso con la profesión.

A lo largo de sus 60 años de existencia, AMASFAC ha sido generadora de aprendizaje y de intercambio de ideas en el sector, promoviendo la unión y la representatividad del gremio, jugando un papel fundamental en la protección de la sociedad mexicana y en el desarrollo de la industria de seguros y fianzas en el país. No sólo ha beneficiado con sus aportaciones a los agentes que la conforman, sino indirectamente a todos los agentes del país.

En cuanto a las responsabilidades garantizadas, los montos asumidos por el sector ponen de manifiesto su importancia en el desarrollo del país y su economía. De acuerdo con información de la CNSF a junio de 2018, dichas responsabilidades equivalen al 6.4% del Producto Interno Bruto, lo que se traduce en una participación en contratos cuyos montos alcanzarían 14% del citado indicador.

Uno de los principales propósitos del sector afianzador es el dar certeza de que los fiados darán cabal cumplimiento a sus obligaciones asumidas frente al Estado, lo que ocurre exitosamente considerando que el 99% de las responsabilidades garantizadas en los contratos respectivos son cumplidas.

Lo anterior lleva a resaltar que aquellos contratos que pasan por el tamiz del sector afianzador tienen un alto grado de certeza respecto de su cumplimiento, dando con ello confianza en el desarrollo de los sectores público y privado de la economía. Con ello el sector afianzador se convierte en un aliado eficaz para garantizar el cumplimiento de obligaciones y un inhibidor de incumplimientos.

Incluso, dentro del 1% de responsabilidades en las que el beneficiario procede al reclamo de la garantía por incumplimiento, un gran porcentaje de estos casos llega a solucionarse gracias a la intervención de las instituciones, siendo el resto de los casos materia de pago, o en su caso, de un proceso legal sujeto a los procedimientos establecidos en la regulación.

El momento coyuntural que estamos viviendo con la llegada del nuevo gobierno electo, traerá cambios importantes para todos. Sólo como ejemplo, la concentración de las contrataciones públicas federales en una sola entidad de gobierno que se ha venido anunciando, podría tener un impacto muy relevante en el desarrollo y crecimiento de nuestro sector.

Ante estos cambios, es de suma importancia que agentes, corredores e instituciones trabajemos  juntos para difundir y mantener muy presente, ante los funcionarios del nuevo gobierno, la importancia de solicitar en la contratación de toda obra pública garantías para su debido cumplimiento y conclusión, en protección del dinero de los contribuyentes que invierten en ellas.

Para lo anterior, resulta quizá conveniente y oportuno recordar los aspectos más importantes que pueden servir como herramienta para trasmitir la relevancia de la fianza y el seguro de caución:

  • Los Gobiernos Federal, Estatal y Municipal tienen el mandato constitucional de ejercer la administración siguiendo principios de eficiencia, eficacia, economía, transparencia y honradez.
  • Los procedimientos de contratación pública (adquisiciones y obras) tienen como propósito final la generación de bienes y servicios a favor del pueblo, lo que requiere que el manejo de los recursos públicos que se destinen para ello, a través de los mecanismos de inversión con los que cuenta el Estado, se encuentren debidamente garantizados.
  • Tratándose de contratación pública, las leyes de adquisiciones y de obras establecen la obligación de garantizar los anticipos otorgados, el cumplimiento y la buena calidad de las obras o servicios que se contratan, para salvaguardar el interés superior del país.
  • En cuanto a las bondades que tiene la fianza o el seguro de caución para los contratistas y proveedores, podemos destacar:
  • Agilidad en los procesos de emisión, renovación, modificación o prórroga de sus obligaciones.
  • Mantienen su capacidad crediticia al no tener que congelar sus recursos como garantía, con lo que pueden enfocarse en el objeto de su negocio, manteniendo la libertad de sus flujos.
  • Cuentan con distintas opciones para contragarantizar sus responsabilidades ante la institución fiadora.
  • Tienen un costo más asequible que otros productos.
  • En cuanto a las bondades que tiene la fianza o el seguro de caución para la autoridad beneficiaria o asegurada, además de contar con el respaldo para el cumplimiento de las obligaciones a su  favor,  podemos destacar las siguientes:
  • Facilidad de establecer condiciones de garantías con textos claros, acordes a sus necesidades, que den confianza a todas las partes en cuanto a su alcance y ejecución.
  • Vigencias flexibles que pueden cubrir de inicio toda la vida de un proyecto, a diferencia de otro tipo de garantías, manteniéndose vigentes incluso ante la substanciación de procedimientos legales.
  • Respaldo de instituciones especializadas, financieramente sólidas, con amplia experiencia en el mercado nacional.
  • Un marco regulatorio especializado en la materia con jurisdicción nacional.
  • Se emiten por instituciones que coadyuvan al cumplimiento, y en su caso, favorecen el diálogo para la resolución de conflictos.
  • Existencia de plazos para reclamar incluso concluida la vigencia de la fianza.
  • Flexibilidad en el otorgamiento de prórrogas, favoreciendo el cumplimiento de obligaciones.
  • Pago de penalidad legalmente establecida en caso de mora en el pago por parte de la institución fiadora.
  • Emisión y validación electrónica de las garantías.

Las instituciones de garantías del país agrupadas en AMIG y sus intermediarios —especialmente los agrupados en AMASFAC—  estamos listos para trabajar con el nuevo gobierno en la consecución de los objetivos que permitan el crecimiento de la economía del país y el bienestar de la sociedad, en beneficio de nuestro querido México.


La Asociación Mexicana de Instituciones de Garantías (AMIG) agrupa a todas las instituciones autorizadas para operar fianzas y seguros de caución en México. Su objetivo es ser el vínculo de comunicación entre autoridades e instituciones autorizadas para operar fianzas y garantías; organismo de consulta, asesoría y mediación objetiva e imparcial para las personas que participan, utilizan o requieran hacer uso de las garantías, para dar certidumbre al cumplimiento de obligaciones.
www.amig.org.mx

GERARDO SÁNCHEZ BARRIO
PRESIDENTE
ASOCIACIÓN MEXICANA DE INSTITUCIONES DE GARANTÍAS (AMIG)


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