México es sin duda un país lleno de cultura, tradiciones y folclore, aspectos que lo hacen único. Podemos pasar de la risa al llanto en un segundo, abordando un mismo tema, un aspecto específico que nos distingue de los demás.
Pero ¿qué es la muerte para los mexicanos? Esto depende del enfoque con el que se mire, aunque a grandes rasgos, algunos la vemos con respeto, otros con temor, y sin duda todos la vemos con humor. Este hecho sorprende a nivel internacional, pues algunas culturas no conciben que nos “burlemos” de la muerte.
Lo anterior no significa que no sintamos dolor ante la pérdida de un ser querido o no guardemos duelo, sino que enfrentamos la situación de manera peculiar, con cantos, música, comida y otros elementos que varían de persona a persona, y que podrían confundirse con una fiesta fuera de lugar.
En México tenemos un trato especial para la muerte y para entenderlo mejor, nada como nuestra tradición del Día de Muertos, donde recordamos a los difuntos con cariño, rituales, ofrendas, fotos y altares que los acercan a nosotros, a nuestro plano existencial, por lo menos esa noche.
El Día de Muertos es una tradición que conserva y combina elementos de la cultura prehispánica con la colonial, está lleno de religiosidad y disciplina, pues cada elemento de la ofrenda tiene un significado especial para guiar a las almas que nos visitan en el mundo terrenal.
A pesar de esta emblemática festividad, nos atrevemos a decir que los mexicanos no estamos preparados para la muerte y “para muestra basta un botón”.
De acuerdo con la Asociación Mexicana de Instituciones de Seguros (AMIS), en 2016 sólo el 15% de los mexicanos que pertenecen a la población económicamente activa cuentan con un seguro de vida.
Esta cifra resulta alarmante, pues podemos ver que un 85% de los mexicanos no tienen ningún tipo de protección que ayude a sus seres queridos a enfrentar el desequilibrio económico causado por su ausencia, dejando su familia y patrimonio a la suerte.
Además, de acuerdo con la AMIS, la suma asegurada promedio en el seguro de vida es de $374,000 pesos; valdría la pena analizar si esta cantidad es suficiente para hacer frente a la pérdida del jefe de familia o bien, por cuánto tiempo puede asegurar el bienestar de sus seres queridos.

Sobre este tema, el Presidente Ejecutivo de Insignia Life, Isaac Zetune, opina que esta problemática es principalmente a causa de una falta de cultura del ahorro y previsión en México y no económica como se podría pensar.
Para contrarrestar este problema social, es importante que se haga consciencia de la importancia de esta herramienta de protección y ahorro, lo cual llevaría a que poco a poco se vayan protegiendo más familias mexicanas, no sólo ante la muerte, sino ante otro tipo de situaciones inesperadas a través de los diferentes seguros que existen.
Volviendo al seguro de vida en particular, de acuerdo con la Comisión Nacional para la Protección y Defensa de los Usuarios de Servicios Financieros (CONDUSEF), los aspectos básicos que se deben considerar antes de contratar un seguro de vida son:


La suma asegurada: la cantidad de dinero que recibirá el beneficiario si llegara a faltar el asegurado.
La prima: el precio del seguro; puede ser pagado en una sola exhibición, mensual, trimestral o anual, dependiendo de cada producto. Se determina conforme a la suma asegurada, edad, sexo, estado de salud y otras coberturas adicionales contratadas.
Las coberturas: son lo que sí cubre el seguro. La principal es el fallecimiento pero existen otras adicionales como invalidez, pérdidas orgánicas, gastos funerarios, enfermedades terminales, entre otras.
Los beneficiarios: quienes perciben la indemnización en el caso previsto por la póliza.

Asimismo, de acuerdo con la revista Forbes, hay diversas variantes del Seguro de Vida; algunos de los más comunes son:

Seguro temporal: la suma asegurada es pagada inmediatamente después de la muerte del asegurado, siempre que ocurra antes del plazo de duración del seguro. Seguros de vida entera: existen dos modalidades para el pago de este seguro: las primas correspondientes se pagan durante un periodo

determinado de años, o el pago de las primas se mantienen hasta el fallecimiento del asegurado.
Seguro de deudores: al fallecer el asegurado, la compañía de seguros se hace cargo automáticamente de la liquidación de los créditos previstos en la póliza, no vencidos, que adeude el asegurado en el momento de su muerte.

Es importante informarse y comparar antes de adquirir un seguro de vida con el fin de obtener un mayor beneficio y, sobre todo, adecuarlo a nuestras posibilidades de pago para mantener este beneficio vigente.
Tomemos en serio el tema del seguro de vida, tan en serio como nuestras tradiciones, las cuales practicamos rigurosamente y con devoción, como debería ser considerado el proteger nuestra vida, a la familia y nuestro patrimonio. No lo dejemos a la suerte y tomemos esto seriamente.