¿Estás seguro de que tus principales clientes podrán pagarte sus deudas? Lo primero es contar con una política interna que establezca los parámetros para valorar el umbral de riesgo que la organización está dispuesta a asumir. Existen múltiples metodologías de análisis como la tipología de cliente, el plazo de cobro de la operación, el ratio de morosidad de la cartera y su evolución, el nivel de endeudamiento en relación con el crédito, el nivel de provisiones y coberturas de los posibles impagados, entre otras.
Para que podamos formalizar una relación comercial con nuestro cliente también debemos de considerar el know your customer —identificar al cliente, confirmar la naturaleza legítima de su actividad económica y detectar cualquier indicio de que el crédito concedido pueda no llegar a cobrarse—. Esto implica conocer su situación comercial y financiera actual, evolución histórica y datos de los gestores bancarios, proveedores y clientes.

Derivado de un monitoreo adecuado se pueden detectar aspectos como alteraciones significativas en la estructura financiera incluyendo ampliaciones o reducciones de capital, presencia en los registros de morosidad, e incidencias judiciales relevantes como embargos o sentencias condenatorias. Para aquellos casos que impliquen un mayor riesgo, se recomienda llevar a cabo un análisis más exhaustivo del perfil del posible cliente. Este proceso permitirá aprobar o denegar la operación. En caso de negarla se sugiere plantear una contraoferta que permita consumar la transacción comercial, pero limitando el riesgo asumido.


El seguro de crédito proporciona sólidas bases para el crecimiento del negocio.

La contratación de un seguro de crédito permite flexibilizar considerablemente el medidor de aceptación de las operaciones, además la aseguradora cuenta con sistemas de recuperación de cartera vencida y se proporciona una indemnización en caso de que tenga lugar el impago.

¿Crees que una herramienta que proteja tus activos más importantes te pueda servir?
El seguro de crédito puede convertirse en una de las principales ventajas competitivas, ya que es un instrumento financiero que permite proteger a tu organización del riesgo de impago de las cuentas pendientes de cobrar, vinculadas a las transacciones comerciales a crédito.
Es una herramienta de gran utilidad cuando estructuras la financiación del activo circulante o la cartera de clientes de una empresa, fundamental para conseguir un crecimiento estable y rentable del negocio. El seguro de crédito te ofrece tres servicios fundamentales:

• Prevención: planificación crediticia y vigilancia de la solvencia.
• Cobranza: gestión de las reclamaciones y recuperación de los créditos impagados.
• Indemnización de las cuentas incobrables.

El seguro de crédito cubre la insolvencia jurídica (motivada por una suspensión de pagos, quiebra o concurso mercantil) y la mora prolongada (debida a otra causa comercial, como decisiones políticas y cambios legislativos).
Los seguros de crédito ofrecen beneficios operativos y financieros que suponen una clara ventaja competitiva como protección del flujo de efectivo, mejores condiciones de financiación, deducibilidad de la prima del seguro, reducción de costes y mayor crecimiento comercial.
Gracias al incremento de la seguridad financiera, es posible atacar otros mercados y aumentar la cartera de clientes con mayor agilidad.

Comparte en tus Redes Sociales:
Facebook
Twitter
LinkedIn