El reaseguro es una herramienta que nace casi a la par del seguro, para complementar a esta figura financiera surgida desde tiempos de los fenicios, quienes buscaban diluir las pérdidas que les generaban los hundimientos de sus buques mercantes al salir del Mediterráneo y enfrentar el oleaje y los vientos del Atlántico Norte.

Basta de historia. Si enfocamos la pregunta sobre qué es el reaseguro desde un punto de vista contable, resulta simple de explicar: el seguro es una forma de transformar los costos variables en costos fijos. Si bien resulta prácticamente imposible a una persona o empresa transformar los costos variables en fijos, sí resulta interesante poder tener una estructura de costos en la que dominen los costos fijos. Los costos fijos tienen una serie de ventajas importantes tales como que se pueden presupuestar y por lo tanto financiar de antemano, permiten estabilidad en los resultados de una empresa o en una economía familiar, reducen la volatilidad en los negocios, etc. Cuando una persona o compañía contrata un seguro contra circunstancias impredecibles como un incendio o una enfermedad, paga una prima a cambio de dicha protección. La prima que se paga es un gasto fijo, parte del presupuesto; se sabe con seguridad que debe pagarse, cuánto y cuándo, así que no trae consigo sorpresas. En caso de ocurrir un evento súbito e inesperado, como puede ser el robo de un vehículo o el robo de la mercancía que produce una empresa, es un evento no presupuestado que genera volatilidad a las finanzas familiares o empresariales; es un costo variable dado que no se sabe si va a ocurrir y cuál será su monto. Si se cuenta con una cobertura de seguro adecuada, la compañía aseguradora cubrirá los efectos monetarios del evento imprevisto, restando volatilidad a las finanzas ya sean personales o empresariales.

Basta de historia. Si enfocamos la pregunta sobre qué es el reaseguro desde un punto de vista contable, resulta simple de explicar: el seguro es una forma de transformar los costos variables en costos fijos. Si bien resulta prácticamente imposible a una persona o empresa transformar los costos variables en fijos, sí resulta interesante poder tener una estructura de costos en la que dominen los costos fijos.

Los costos fijos tienen una serie de ventajas importantes tales como que se pueden presupuestar y por lo tanto financiar de antemano, permiten estabilidad en los resultados de una empresa o en una economía familiar, reducen la volatilidad en los negocios, etc.

Cuando una persona o compañía contrata un seguro contra circunstancias impredecibles como un incendio o una enfermedad, paga una prima a cambio de dicha protección. La prima que se paga es un gasto fijo, parte del presupuesto; se sabe con seguridad que debe pagarse, cuánto y cuándo, así que no trae consigo sorpresas. En caso de ocurrir un evento súbito e inesperado, como puede ser el robo de un vehículo o el robo de la mercancía que produce una empresa, es un evento no presupuestado que genera volatilidad a las finanzas familiares o empresariales; es un costo variable dado que no se sabe si va a ocurrir y cuál será su monto. Si se cuenta con una cobertura de seguro adecuada, la compañía aseguradora cubrirá los efectos monetarios del evento imprevisto, restando volatilidad a las finanzas ya sean personales o empresariales.

El reaseguro, desde un punto de vista contable, tiene la misma función benéfica a las finanzas de una empresa aseguradora que la que ésta tiene para con sus asegurados. El reaseguro le quita volatilidad a los gastos de una aseguradora al absorber, a cambio de una cesión de primas o por el pago de una protección de reaseguro no proporcional, una parte importante de costos variable que se presentan cuando las obligaciones de la aseguradora son muy elevadas, muy frecuentes, o ambas. Las primas que cede la aseguradora al reasegurado, o bien el pago por la compra de protección no proporcional, son sujetas a presupuesto y son predecibles, transformando así costos variables en costos fijos.

Siendo que el seguro es un instrumento financiero que ayuda a transformar gastos variables en gastos fijos, y el reaseguro también, conviene analizar el efecto financiero de ambos. La transformación del tipo de costo implica que alguien asume la variabilidad de los costos transformados en fijos, es decir, absorbe la volatilidad que se tiene en las empresas y en las familias dado lo incierto del futuro.

Para asumir la volatilidad se requiere de recursos financieros que están disponibles cuando hay un evento que implica volatilidad, nuevamente un robo, una enfermedad grave, un terremoto, etc. Los recursos financieros son capital y reservas. Ambos recursos deben estar disponibles para revertir los efectos nocivos del evento de volatilidad lo antes posible, y de esta forma permitir que la normalidad siga y la marcha de las finanzas familiares o empresariales siga adelante.

De forma similar al efecto benéfico del seguro cuando ocurre una disrupción, el reaseguro ayuda al absorber la volatilidad de las aseguradoras cuando éstas enfrentan, a su vez, una disrupción.

La forma de hacerlo es contando con capital y reservas que permiten rehacer el flujo financiero de la aseguradora que enfrentó una volatilidad demasiado elevada para sus propios recursos de capital y reservas. El reaseguro es, pues, un soporte financiero para las aseguradoras. Todo reaseguro es financiero.

El reaseguro también es un instrumento técnico dentro del negocio de la transferencia y financiamiento de la volatilidad, es decir, de los riesgos. Una función del reaseguro es buscar la homogeneización de la cartera de riesgos que asume a cambio del pago de una prima. Si una aseguradora cuenta con una cartera de riesgos similares, la probabilidad de que existan siniestros muy diferentes entre sí es reducida; se trata entonces de una cartera homogénea. La realidad es que las carteras homogéneas son raras pues los asegurados no son homogéneos y tienen riesgos diferentes entre sí, lo cual incrementa la volatilidad y la dificultad de predecir el efecto monetario en una cartera de riesgos.

El reaseguro, al absorber con su capital y reservas esta diferencia entre los riesgos asumidos, permite que la cartera de asegurados tenga un comportamiento parejo y predecible, lo cual habilita a la aseguradora para suscribir muchos más seguros sin que esto le aumente la volatilidad a la cartera, misma que pasa a manos del reasegurador, que la financia con sus propios recursos de capital y reservas.

El reaseguro también funciona de manera técnica en aquellos casos en los que, ya contando con una cartera homogénea, la aseguradora puede enfrentar un quebranto por la ocurrencia de un evento que le afecte la totalidad o una parte importante de su cartera y de su capital, y para ello el reaseguro, al proteger contra los eventos monetarios de los eventos señalados –por ejemplo un terremoto–, permite a la aseguradora suscribir un mayor número de seguros sin exponer de manera riesgosa su capital o las reservas que maneja en su pasivo.

El reaseguro es un instrumento financiero que apoya a las aseguradoras para poder asumir la volatilidad de grandes riesgos individuales al igual que de grandes carteras de riesgos, substituyendo el capital de las propias aseguradoras y diversificando la volatilidad de una cartera o una empresa en el ámbito internacional, al poder usar de manera eficiente su capital en diversos países y regiones, y dentro de éstos en diversas compañías, a través de un manejo contable, financiero y técnico actuarial confiable; y que permita sortear el oleaje y las tormentas de los mercados internacionales, de manera no tan lejana a la de los fenicios.


Climb Re Intermediario de Reaseguro fue fundada en 2015. Especialista en reaseguro.
www.climbre.mx

AGUSTÍN GUTIÉRREZ AJA


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