¿Cómo el seguro de auto puede ser una política pública de éxito?

La obligatoriedad del seguro de auto es un requisito que no se ha podido implementar al 100% en México por distintos factores. Descubre cómo podría ser una política pública exitosa.

El Seguro de Auto debe ser una política pública en México

México es uno de los países que menos porcentaje de aseguramiento tiene entre la población, de acuerdo con la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), ya que la penetración del ramo de seguros representa tan sólo el 2.2% del Producto Interno Bruto Nacional, mientras que en otros países puede llegar a ser hasta del 6%.

Esto se puede deber a muchos factores, pero entre los que destacan son la poca confianza que se tiene en las instituciones y en los pocos mecanismos de regulación gubernamentales tanto para las aseguradoras como para que los ciudadanos y su cumplimiento con las reglamentaciones de obligatoriedad.

En el año de 2014, se instauró una iniciativa que indica que todos los vehículos que circularan por caminos y puentes federales contarán con una protección automovilística que les permitiera a los conductores responder ante terceros por los daños que pudieran ocasionar en un accidente vial.

La inserción de la iniciativa fue paulatina, dependiendo del año y valor del vehículo se debía contar con un seguro de auto. Sin embargo, a partir del 2019 todos los coches sin excepción deberán acatar esta norma. A pesar de ello, según datos de la Asociación Mexicana de Instituciones de Seguros (AMIS), sólo 3 de cada 10 autos cuentan con algún tipo de póliza vehicular.

Aunque se ha puesto en marcha esta reglamentación y que se sumaron algunos de los estados del país, la implementación no ha podido extenderse a todos los automotores del país, porque las multas económicas no se expiden con suficiente rigor y porque los automovilistas aún son renuentes a contar con un seguro de auto.

¿En qué ha fallado la reglamentación? Se podría pensar que las autoridades viales no han vigilado esta reglamentación de manera más cercana y por otro lado, las compañías de seguros no han podido generar el suficiente conocimiento de los seguros y sus bondades.

La póliza de auto tiene que ser considerada una necesidad

La falta de previsión en la mayoría de la ciudadanía puede ser un tema cultural, pero también está influenciado por el entorno económico, puesto que muchos mexicanos prefieren invertir en otras cuestiones que en una póliza vehicular porque piensan que es un lujo o un gasto innecesario.

Aunado a esta problemática, las aseguradoras se han visto en la necesidad de enfrentar la situación de inseguridad en el país y el aumento de robo de autos con el incremento en las primas. Esto abona, a la negativa de la población de asegurarse por considerar que es un costo muy alto.

Sin embargo, cabe subrayar que los costos sociales y económicos de resarcir los daños de un accidente son más altos, ya que por ley se tiene la obligación de indemnizar los gastos médicos o muerte derivados de un percance vial y esto puede generar endeudamiento tanto para el responsable como para la víctima. De acuerdo con la Asociación Mexicana de Instituciones de Seguros (AMIS), el costo promedio de los accidentes viales que perjudican a terceros puede ser de 30 mil pesos y en caso de muerte hasta de 4 millones de pesos.

Las cifras de mortalidad por accidentes viales aumentan

Contar con una póliza es más una necesidad que una obligación, los datos revelan que en el mundo los siniestros de tránsito son la primera causa de mortalidad en personas entre 15 y 29 años de edad y en México la principal de orfandad.

De acuerdo con la Organización Mundial de la Salud (OMS), en el mundo mueren más de 1,24 millones de personas anualmente, sobre todo en países con bajo o medio nivel de ingresos per cápita.

Y según datos del Consejo Nacional para la Prevención de Accidentes (Conapra), al año ocurren en el país más de 400 mil accidentes viales y los responsables tienen que comprometer su ingreso mensual hasta en 100 por ciento en caso de hospitalización de los afectados.

El problema es aún mayor, cuando los miles de autos que transitan por las ciudades más pobladas de la República provocan situaciones de tránsito que no están preparados para enfrentar, lo cual afecta directamente a los automovilistas que tienen en orden sus papeles.

¿Qué necesita el sector asegurador para despuntar en México?

Aunque, la legislación está cambiando poco a poco, el camino por recorrer aún es largo. Las autoridades viales deben modernizar los lineamientos de movilidad y asegurar que los automovilistas cumplan con la norma. Los operativos viales deben ser una rutina que exhorte a los ciudadanos a tener conciencia de lo primordial que resulta el asunto.

Se debe combatir el síntoma de que algunas personas prefieren pagar una multa que puede ser hasta de 3 mil pesos antes que contratar una protección para su auto. Y que otras también adquieren una póliza que no los protegerá de manera óptima, tan sólo para cumplir con la reglamentación vial.

Las instituciones de seguros deben plantearse la necesidad de crear seguros que cumplan con los requerimientos legales y además amparen a los automovilistas a un precio económico. Puesto que a pesar que muchas de las aseguradoras que operan en el país cuentan con seguros básicos estandarizados, la cobertura que ofrecen no es suficiente para hacer frente a los gastos de un accidente. Sobre todo si ocurre una fatalidad como la muerte de terceros, que puede costar hasta la privación de la libertad del responsable por no poder hacer frente económicamente a las consecuencias.

También se necesita una cultura vial y cívica que impacte directamente a todos los usuarios de vías públicas como son peatones, ciclistas, motociclistas y conductores, ya que como se ha mencionado, el índice de mortalidad por accidentes de tránsito es alarmante.

Las compañías de seguros deben buscar canales de comunicación eficientes

La carrera tecnológica está obligando a las compañías de seguros a buscar nuevos medios de comunicación que permitan entablar un diálogo directo con los ciudadanos para poder acercar de manera comprensible los seguros y acabar con los mitos que los rodean.

Por ello, las herramientas digitales como los comparadores de seguros de auto son un medio efectivo de acercar los seguros a la ciudadanía. La estrategia de estos instrumentos tecnológicos como Rastreator es incentivar a los ciudadanos a cotizar su póliza vehicular con varias compañías de seguros en un mismo lugar, lo que acaba con la creencia que se tiene que invertir mucho tiempo para contratar un seguro de auto.

Otro punto a favor de los comparadores de seguros es que los usuarios pueden tener un panorama completo de los precios y coberturas, lo cual ayuda a los propietarios de automóviles a tomar una decisión informada y autónoma. Además que la comunicación cliente-empresa es más directa, al permitir la contratación sin intermediarios, lo que ayuda a las aseguradoras a entender más a sus asegurados y a resolver las fugas de comunicación.

Esto en el mediano plazo genera confianza entre la población, ya que se sienten cercanos con su institución y libres de entablar quejas o despejar dudas que la empresa de seguros puede resolver, pues es la entidad que está proporcionando el servicio y respaldando la póliza de auto.

Y en el largo plazo, los comparadores son una herramienta con la que se espera que la cultura de aseguramiento se afiance en la ciudadanía al aportar transparencia y objetividad al sector.

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