Habrá gente a quien el término “seguro paramétrico” le parezca desconocido, pero hay que preguntarle al Gobierno Mexicano sobre este tipo de seguros, los cuales han sido utilizados desde hace ya varias décadas y con grandes beneficios.

Los seguros paramétricos, también conocidos como de índices, son un tipo de contrato de seguro cuyo pago contingente (indemnización) se basa en el comportamiento de una variable, parámetro, índice o trigger fortuito (donde ni el asegurado ni la aseguradora pueden influir en él) y que tiene una alta correlación con el riesgo a cubrir.

Estos seguros brindan protección ante las probabilidades de que suceda un evento predefinido y que cubra cualquier cosa que pueda ser parametrizable, por lo cual la indemnización es posible sólo si se cumplen los parámetros determinados previamente en el contrato. En ellos se pacta una forma de pago antes de la contratación, y el cálculo de los parámetros depende de la exposición del cliente, debido a que la indemnización es independiente de una pérdida real que haya padecido el asegurado.

Estas pérdidas pueden ser personales o materiales, producidas a consecuencia directa de un siniestro, o de una pérdida como consecuencia mediata o indirecta de un siniestro conocido como daño consecuencial.

Algunas de las características más importantes de estos seguros es que pueden cubrir aspectos que previamente se consideraban no asegurables como por ejemplo deducibles, incremento de sublímites, y abarcar cualquier tipo de bienes que de otra manera estarían excluidos. Por lo que abren una gran oportunidad de nuevas ventas en el sector de seguros en México, con lo que se podrá contribuir con una mayor penetración en el PIB. Además, ofrece nuevos mecanismos de microseguros para zonas o personas de bajos recursos o simplemente pequeños productores que no tienen acceso a productos tradicionales.

México es un país de vanguardia en el desarrollo de medidas que mitigan el impacto financiero de dichas catástrofes, y desde hace más de dos décadas se establecieron los bonos catastróficos como una estrategia de administración de riesgos, cuyo mecanismo de cobertura incrementó los recursos con los que contó desde su creación el Fondo de Desastres Naturales (FONDEN), siendo éstos un ejemplo con estrecho parecido a los seguros paramétricos. También los riesgos agrícola, ganadero, etc., en nuestro país han sido beneficiarios de estos seguros a través de Agroasemex por muchos años. Hoy, con más frecuencia en nuestro mercado otras aseguradoras ofrecen este tipo de productos para que las personas o empresas tengan acceso a ellos. Sin embargo, deberá haber una mejora sustancial en la difusión y distribución para que los clientes entiendan los productos y conozcan mejor sus alcances.

Las diferencias principales respecto del seguro tradicional es que éste se basa en la indemnización de las pérdidas después de haber ocurrido el siniestro, por lo cual se incrementan los costos ya que se tienen que enviar ajustadores o peritos al lugar de los hechos (que en momentos de crisis por un evento catastrófico complica la atención), así como también reunir información/ documentación, evaluar las pérdidas, y la indemnización puede tardar semanas o meses.

Los seguros paramétricos no necesariamente requieren de un daño material y presentan menores costos de gestión o administración una vez que está desarrollada la cobertura, y la indemnización puede ocurrir en días, ya que al cumplirse el parámetro, índice o trigger que detona la cobertura las aseguradoras pueden hacer las transferencias de inmediato; además el riesgo a proteger no requiere cumplir las condiciones de afectación como en el seguro tradicional y sin selección adversa, por lo que permite cubrir riesgos sistemáticos, difíciles de peritar en campo —por ejemplo, zonas sin fácil acceso—, y lo más importante es que dan transparencia y certidumbre al cliente.

Son un excelente complemento a los seguros tradicionales ya que son seguros independientes y complementarios, pudiendo cubrir huecos o exclusiones. También pudieran ser coberturas escalonadas, cobrando relevancia en empresas que tienen perfectamente identificadas sus tolerancias a ciertos riesgos o magnitud de ellos, y como alternativas de transferencia para eventualidades.

La prima se determina a partir de la probabilidad de que un siniestro ocurra o no, y el diseño de la cobertura puede contemplar una gran diversidad de alternativas y situaciones.

Las condiciones a cumplir por los parámetros o índices son: deben tener una alta correlación con el riesgo de pérdida, que sean perfectamente medibles, verificables por instituciones especializadas e independientes del asegurado con registros objetivos y transparentes.

Los seguros paramétricos son ideales para las pérdidas de baja frecuencia pero de alta severidad como los riesgos relacionados principalmente con fenómenos naturales o “Actos de Dios” como terremotos, erupciones volcánicas, huracanes, inundaciones; pero también con cualquier cosa que sea parametrizable como precipitaciones, temperaturas, días      grado de temperatura, heliófila (radiación solar), sequía, heladas, nieve, índice de vegetación, humedad del suelo, balance hídrico, falta de pastura, floración, rendimiento por áreas homogéneas, entre otras.

Algunos ejemplos prácticos:

  • Un edificio que está en “X” ubicación, se quiere cubrir por sismo. Dependiendo de la intensidad el pago puede ir en aumento (ver cuadro 1).
  • Por huracán. La industria hotelera es un ejemplo claro de donde se han presentado afectaciones por los huracanes, aun cuando sus instalaciones no hayan sufrido daño directo (ver cuadro 2).
  • Una granja eólica ve afectada su producción de energía por falta de viento.

Una granja con paneles solares se ve afectada por heliofanía.

  • La producción de miel se ve afectada por falta de floración.
  • Una mina se ve afectada, en sus procesos, por falta de lluvia.
  • Se puede cubrir cualquier tipo de demora, por ejemplo de un vuelo, tren o autobús.

Desde el punto de vista de los agentes de seguros, los seguros paramétricos son una herramienta relevante que les permite ofrecer una nueva solución al cliente. El objetivo es transferir la mayor cantidad posible de riesgo de un cliente para proporcionar tranquilidad y continuidad de negocio/vida. Si un corredor puede establecer una póliza sólida y luego mejorarla al llenar los vacíos de cobertura del seguro tradicional con una solución paramétrica, está ofreciendo un servicio de transferencia de riesgo más integral.

Para establecer una cobertura óptima el corredor necesita una muy buena comprensión del modelo de negocio de sus clientes. Para los administradores de riesgos (que tratan con corredores de seguros), éstos deben tomarse el tiempo para comprender claramente el apetito de riesgo y la capacidad de su empresa para resistir futuros eventos y obtener el apoyo de su Junta de Consejo, lo cual son los cruciales primeros pasos para incorporar soluciones de seguro paramétricas en su estrategia general de gestión de riesgos.

Desde el punto de vista de las aseguradoras, estos seguros definitivamente en el futuro obtendrán un mayor interés y relevancia ya que los montos de siniestros a indemnizar y sus reservas serán fácilmente identificables, por lo que las mismas podrán ser cerradas rápidamente.

La prima se determina a partir de la probabilidad de que un siniestro ocurra o no, y el diseño de la cobertura puede contemplar una gran diversidad de alternativas y situaciones.

Uno de los aspectos negativos de los seguros paramétricos es que la subscripción es mucho más lenta ya que se requiere:

1. Información de datos en cantidad y calidad que permitan estimar la probabilidad de ocurrencia. 2. Establecer la correlación entre la evolución de la variable seleccionada como índice y la exposición al riesgo (modelos de simulación).

3.  Acuerdo entre las partes en cuanto a las instituciones de verificación.

Con la cantidad cada vez mayor de datos disponibles, es fácil imaginar que la cobertura paramétrica asuma un importante papel en el mundo de los seguros. Con menos gastos y la capacidad de proporcionar beneficios en áreas hasta ahora no atendidas y para coberturas previamente consideradas como no asegurables o no rentables, la cobertura paramétrica puede algún día competir con el seguro tradicional en ciertos sectores.

Con la idea de construir un mundo resiliente el seguro paramétrico puede ayudar a cerrar la brecha en cobertura, ya que con el nivel de apoyo que los gobiernos de todo el mundo brindan actualmente a estas coberturas, junto con la demanda de los compradores y con el éxito comprobado de los productos de seguro paramétricos, se espera que los reguladores y legisladores apoyen la implementación responsable del seguro paramétrico en lugar de tratar de frenarlo.

Peter Weber Merkel

CRM, Director Internacional

Protección Dinámica Agente de Seguros y de Fianzas

www.protecciondinamica.com