Alos profesionistas de hoy nos está tocando vivir una época fascinante. Fascinante por todos los cambios que estamos viendo y viviendo, y también por los retos que se nos presentan todos los días.

La cantidad de información que hay, la rapidez con la que nos llega, el bombardeo en redes sociales que puede jugar a nuestro favor o en nuestra contra… todo esto nos ha llevado a tener que reaprender a hacer negocios.

A aprender otro modo de vender nuestros servicios o vendernos a nosotros para solucionar las demandas y necesidades de nuestros clientes, y por supuesto ofreciendo en el camino más valor que nuestros competidores Hoy en día, en el sector asegurador participan muchos profesionistas como abogados, médicos, economistas, pero uno muy importante es el actuario.

Los actuarios somos aquéllos que nos especializamos en la cuantificación, trato y administración de los riesgos para lo cual estudiamos diversas materias como estadística, probabilidad, matemáticas financieras, cálculo actuarial, etc.

La profesión actuarial ha crecido de forma importante en los últimos años y eso es muy bueno para nuestro gremio, pero también aumenta nuestro número de competidores y nos obliga a ser más creativos, más innovadores; nos obliga a estar más al tanto de las otras ofertas, en fin, como ya dijimos, nos obliga a ofrecer más valor a nuestros clientes.

La carrera se imparte actualmente en 27 universidades a lo largo del país. Al mes de mayo de este año existen 11,126 cédulas profesionales de actuarios. El Colegio Nacional de Actuarios, A.C. (CONAC) representa desde hace 53 años la voz de los actuarios en México y constituye el órgano de integración de los profesionistas de la actuaría y de sus diferentes sectores especializados.

Con apoyo de su brazo de seguros que es la Asociación Mexicana de Actuarios, A.C. (AMA), el CONAC ha certificado a los actuarios que se desarrollan en el sector asegurador estableciendo normas para elaboración de notas técnicas, valuación de reservas, auditoría de reservas técnicas y desarrollo de la prueba de solvencia dinámica. Actualmente se tienen 326 actuarios con al menos una certificación.

Como técnicos expertos del mercado asegurador enfrentamos una serie de retos entre los que podríamos enumerar los siguientes podríamos enumerar los siguientes:

  • Una mejor modelación de los riesgos, lo que conlleva un rediseño de los productos de seguros.
  • La elaboración de tablas de mortalidad que reflejen de manera dinámica las mejoras en la mortalidad.
  • La innovación y/o actualización de los productos, tomando como referencia productos que hoy no se ofrecen en el mercado mexicano pero que sí existen en otros países más desarrollados o de economías similares. Sin embargo, estos productos deben ser “tropicalizados” al mercado asegurador mexicano, aunado a que debe haber productos a la medida.
  • También es necesaria una adaptación a los nuevos modelos de negocio disruptivos (pricing, provisiones técnicas, canales de distribución, modelos predictivos).

Dentro de las aseguradoras el papel del actuario es crucial en muchos lugares, por lo que es importante identificar las brechas y/o malas prácticas o procedimientos en los procesos de emisión, suscripción, siniestros, etc., (desde que las reclamaciones o ventas llegan a mesa de control hasta que se registran en los estados financieros de la compañía) ya que esto genera una inadecuada estimación de los pasivos de la aseguradora.

El actuario debe garantizar que los modelos de reservas y de requerimiento de capital de solvencia, así como los sistemas sobre los que se basan estos modelos, sean más confiables que nunca.

La idea no sólo es identificar estas malas prácticas sino corregirlas. Actualmente, el actuario debe garantizar que los modelos de reservas y de requerimiento de capital de  olvencia, así como los sistemas sobre los que se basan estos modelos, sean más confiables que nunca.

Es de suma importancia el estar conscientes del uso de las nuevas tecnologías como data analytics e IA a fin de poder crear nuevos modelos de gestión que hagan más eficiente la operación, aunado a que estas tecnologías deben contribuir a la medición de los riesgos de forma más dinámica y precisa.

A partir de la aparición de Internet, la forma en la cual los negocios realizan sus actividades ha ido evolucionando de manera considerable. Gracias a la aparición de diferentes tecnologías se han agregado a la lista de intermediarios electrónicos un sinnúmero de empresas detodos los tamaños.

La aparición de las diferentes tecnologías digitales ha derivado en un cambio en la estructura organizacional de las empresas, la planeación e, inclusive, los medios en los que operan, diseñando lo que se denomina “la empresa digital”; esto nos ha llevado a lo que hoy llamamos una “economía digital”.

De acuerdo con la prestigiada revista Business Week, las características principales de una “economía digital” son:

  • Fundamentada en el adecuado funcionamiento y uso continuo de las nuevas tecnologías de la información y comunicación (TIC). 
  • Las operaciones que se realizan son efectuadas de manera casi simultánea por lo que las dimensiones de espacio y tiempo son compactadas de gran manera.
  • Es productora de ingresos y ganancias debido a que aprovechan al máximo los recursos informáticos para el adecuado manejo de la información.

La importancia de la “economía digital” no sólo se encuentra basada en los productos o servicios de nueva creación, sino que está regida por el momento en el cual se encuentra la humanidad.

Y es de suma importancia tener una participación activa en este tipo de economía para tomar ventaja de los siguientes puntos:

  • Reducción de tiempos: la prontitud con la cual las transacciones son realizadas es un   factor considerado como la clave del éxito, realizando ajustes inmediatos a las características y condiciones de la organización.
  • La digitalización: la aplicación de sistemas informáticos ha servido de gran apoyo para el manejo y almacenamiento de grandes cantidades de información, brindando      soporte a la nueva forma de concebir las actividades económicas.

Todo lo anterior ha derivado que en nuestro sector surja la generación y regulación de las llamadas Insurtech. Sin embargo, no hay que perder de vista que entre los nuevos riesgos que el actuario debe de conocer se encuentran el riesgo cibernético y todos los relacionados con el cambio climático.

Entre los temas importantes del actuario, es el desarrollo de las llamadas soft skills a fin de:

  • Mejorar los procesos de comunicación entre el técnico y el área de ventas, de tal forma que con la experiencia del comercial, el actuario técnico entienda los principales productos que le interesan a la gente y, en caso de que no existan, que sean diseñados para que se logre una mayor penetración en el mercado.
  • Mejorar la comunicación entre el técnico y la operación de los productos que se están desarrollando a fin de lograr una correcta implementación dentro del negocio.
  • También es muy importante que el actuario logre una comunicación adecuada con sus pares y con otros profesionistas a fin de poder transmitir los resultados principalmente a los miembros del Consejo de Administración y en general a todos los stakeholders.

Estamos ante una nueva era: nuevas tecnologías, nuevos manejos de información, nuevos cambios climáticos, nuevas exigencias de todo tipo, etc., pero lo que nunca sucederá es que nosotros los actuarios nos convirtamos en los dinosaurios de esta nueva era.

Estimados actuarios, tenemos una gran profesión, un gran compromiso de ejercerla mejor cada día y la obligación profesional y moral de llevar por buen camino todo lo que envuelve nuestro oficio. Por nosotros y por los que vienen detrás

 

Ana María Ramírez

Presidenta del Colegio Nacional de Actuario