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La mayoría de los mexicanos tienen conocimiento de los problemas que existen en el país: sociales, económicos y de seguridad. Pero son pocas las personas que saben sobre los problemas de salud que hay; se conocen datos sobre la diabetes, obesidad y cáncer, pero ¿qué tanto se sabe sobre la salud bucal y cuáles son sus opciones para una óptima prevención?

En México, la cantidad de dientes afectados por caries por persona es alarmante. Tan sólo en el año 2015, según un estudio de la SIVEPAB (Sistema de Vigilancia Epidemiológica de Patologías Bucales), encontró que en personas de 35 a 49 años el promedio era de 6.4 dientes afectados de 32 que posee una persona adulta, y estos números son sólo de las personas que se han atendido en el sector público.

En cuanto a salud bucodental pública, se han instaurado varios programas como las Semanas Nacionales de Salud Bucal, que es un proyecto intersectorial. Además de la iniciativa de la UNAM de ofrecer los servicios de sus estudiantes en clínicas en la Facultad de Odontología, Facultades de Estudios Superiores, y sus respectivas clínicas periféricas.

Las razones principales de estos comportamientos recaen en la percepción de la gente. “Dentro de las percepciones negativas que tiene el público hacia la figura del dentista se encuentra el miedo al dolor y el manejo de éste. En el transcurso del tiempo el miedo y el dolor han estado asociados fuertemente con la imagen del dentista” (Abrahamsson KH, 2006).

Esta idea que se ha formado claramente en la mente colectiva es fruto de la desinformación y el hecho de que la profesión del dentista al principio solía ser muy rudimentaria y arcaica; la primera facultad de Odontología se fundó en Estados Unidos en 1840, y en ese entonces la falta de tecnología y de material especializado para realizar los procedimientos los hacía dolorosos. Además, las malas experiencias con clínicas de baja calidad y servicio deficiente también provocan este temor y negación a acudir. Psicológicamente esta idea se transmite a los hijos y crea una cultura de temor hacia los tratamientos dentales.

Hoy en día, los avances en la ciencia, la medicina y la tecnología han llegado a un punto en el que se tiene como prioridad el paciente; los consultorios han evolucionado y no debe ser impedimento la idea del dolor o miedo infundado. Y esto no se reduce a casos excepcionales, es incluso considerada una fobia real padecida por millones de personas en el mundo.

Esto conlleva a que la mayoría de la población acumule problemas bucodentales por falta de cuidado hasta la vida adulta, y es ahí donde empiezan a buscar una solución; cuando hay dolor o molestia grave por problemas que han estado ahí desde la niñez y nunca fueron atendidos, o dejaron el tratamiento cuando el dolor cesó. Otro factor notable que surge también de la percepción del usuario es la idea de que ir al dentista es un gran desembolso de dinero, incluso se llega a pensar que es un lujo la atención odontológica. Y aunque no es del todo mentira, hay daños que son muy difíciles de reparar y, por lo tanto, costosos. La medicina preventiva bucal es una inversión necesaria y no muy onerosa. Existen programas públicos de prevención o seguros dentales que brindan cobertura amplia en cuanto a higiene dental.

En los libros de medicina preventiva de odontología se menciona regularmente que existen tres etapas de prevención (Norman O. Harris, 2005, p. 4):

1.  La prevención primaria: utiliza estrategias y agentes para impedir el inicio de la enfermedad, cambiar en sentido opuesto el progreso de ésta o para detenerla antes de que se requiera tratamiento secundario preventivo.

2.  La prevención secundaria: emplea un método de tratamiento estandarizado para acabar con un proceso patológico y/o para restaurar los tejidos lo más cercano a la normalidad.

3.  La prevención terciaria, que utiliza las medidas necesarias para sustituir los tejidos perdidos y rehabilitar a los pacientes hasta el punto en que las capacidades físicas o las actitudes mentales o ambas están lo más cerca posible de la normalidad después de la falla del la prevención secundaria.

Hay que tomar en cuenta esta información ya que como se puede ver, los tratamientos para prevenir son simples, sencillos y claramente no provocan dolor. Fomentar la cultura de la limpieza y cuidado dental para disminuir el número de casos es fundamental, ya que las enfermedades provocadas por falta de limpieza dental y medicina preventiva  pueden ir desde caries, hasta enfermedades periodontales provocadas por la acumulación de la placa dentobacteriana.

Si una caries no es tratada a tiempo, evoluciona hasta que consume la mayoría de la pulpa dentaria y puede llegar hasta la necrosis del diente, lo que llevaría a una endodoncia, si es atendida a tiempo o, en el peor de los casos, una exodoncia. Igualmente, los problemas del periodonto que pueden ser prevenidos con uso de hilo dental, limpieza correcta y un seguimiento periódico, pueden llevar de una gingivitis tratable a una periodontitis necrotizante.

La poca difusión de la importancia de la salud bucodental es otro factor al que se atribuye el número tan elevado de enfermedades dentales y periodontales. Al desconocer los riesgos de no tratar a tiempo estas enfermedades, la   gente llega al límite de la enfermedad antes de acudir al dentista, en lugar de tener el hábito de ir periódicamente “Hace falta difusión dirigida a los padres de familia para que lleven a sus hijos a consulta dos veces por año, a fin de conservar la salud bucal y evitar inversión de tiempo y dinero” (Soria-Hernández, 2008).

Aparte de una obvia necesidad de programas públicos de difusión, la iniciativa privada también ha tomado acciones para contribuir a la cultura del cuidado dental con programas aseguradores y campañas para la promoción de elementos de prevención.

Académicos de la UAM encontraron que el 95% de la población adulta mexicana padece o ha padecido caries —esto en personas de 20 a 64 años—. La OMS considera las caries como una epidemia mundial. Se debe dejar de tomar a la ligera este tema y comenzar acciones al respecto, ya que es vital que la gente esté informada de las consecuencias a las que se puede llegar por descuidar este aspecto de la salud.

“Hace falta difusión dirigida a los padres de familia para que lleven a sus hijos a consulta dos veces por año, a fin de conservar la salud bucal y evitar inversión de tiempo y dinero”.

Seguros dentales, ¿Solución a la falta de prevención? En el sector público, de la misma forma que ocurre con la mayoría de las enfermedades crónicas, los padecimientos periodentales  tienen una demanda alta, por lo que hay largos tiempos de espera para tener un tratamiento integral, lo que ocasiona todavía más daño en la dentadura del paciente. Las compañías de seguros ofrecen servicios para cubrir determinados riesgos económicos en diversos aspectos cotidianos, esto para mejorar la calidad de vida de sus usuarios; entre esos seguros existen los que ofrecen amplia cobertura a tratamientos dentales de prevención, limpieza y también casos avanzados, con precios accesibles en estos procedimientos. Este tipo de protección ayuda a que la salud de la gente mejore y la disponibilidad casi inmediata de los procedimientos lo hace todavía más accesibles.

OdontoPrev, desde hace cinco años, tiene el objetivo de ser el vínculo entre los dentistas y los ciudadanos, garantizando una buena atención a un costo accesible. En palabras de Roberto González Galindo, Director General de OdontoPrev México, “en OdontoPrev  Brasil vieron una oportunidad muy amplia en México por la cantidad de habitantes y los   problemas dentales que se presentan estadísticamente. Existen datos que confirman que sólo el 3% de los mexicanos cuenta con un seguro dental; es una cantidad mínima considerando el riesgo que se corre al no contar con atención adecuada y a tiempo”. La empresa está interesada en aumentar esta cifra con planes de cobertura al alcance de la gente, e incluso ofrecer este seguro como una prestación laboral, lo que lograría un crecimiento más efectivo y una mejora en la calidad de vida del mexicano.

OdontoPrev fue fundada en Brasil en 1987,
llegó a México en 2015. Se especializa en
Salud Dental, a través de soluciones efectivas y de
calidad al cuidado dental.
www.odontoprev.com.mx

Carlos Felipe Rodríguez Saucedo

AIRmedia