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Antes de iniciar con los aspectos propios de este tipo de coberturas y sus características, sugiero conveniente revisar un caso práctico reciente.

“Quintana Roo incursiona en la contratación de un seguro de esta naturaleza para proteger y reparar los daños ocurridos como consecuencia de huracanes que afecten a los arrecifes de sus playas, y con ello evitar golpes a la economía local. Se consideró que, a partir de una velocidad determinada de los vientos originados por un fenómeno meteorológico, de manera automática se activa la cobertura en un porcentaje predeterminado de indemnización, y de manera gradual, en caso de que los vientos sean mayores al porcentaje convenido de indemnización, aumentaría”.

Como se puede ver, la solución está diseñada para proteger la pérdida de los arrecifes en el Caribe Mexicano a consecuencia de un fenómeno hidrometeorológico. Los arrecifes de forma natural, además de su belleza, cumplen con una función de protección precisamente ante huracanes, por lo que la pérdida de éstos y las consecuencias económicas —incluyendo la posible remediación—, son muy relevantes.

Mientras que el mercado de seguros está evolucionando, algunos desafíos permanecen, por lo que es necesario encontrar mecanismos e instrumentos que ofrezcan una alternativa para gobiernos, asociaciones e iniciativa privada, de protección para riesgos o bienes que no están disponibles en el mercado tradicional de seguros.

El (Re)aseguro de dichas eventualidades es una posible solución; en ellos encontraremos acceso directo a la protección del seguro, ya que a diferencia del seguro tradicional —donde en caso de una afectación se tiene que cumplir con un proceso de ajuste y/o evaluación de daños que puede ser muy complejo—, en este tipo de seguros la indemnización es mucho más expedita, ya que una vez alcanzado el “detonador” que, como en el ejemplo, puede ser la velocidad del viento, se obtiene el recurso o indemnización pactado.

 

Es necesario encontrar mecanismos e instrumentos que ofrezcan una alternativa para gobiernos, asociaciones e iniciativa privada, de protección para riesgos o bienes que no están disponibles en el mercado tradicional de seguros.

 

Afortunadamente estas soluciones hoy son una realidad, ya que los sistemas de medición climatológica (sol, viento, agua) a nivel mundial son cada vez más amplios y precisos, además de que cuentan con registros históricos que permiten tener valores prácticamente en cualquier parte del mundo. También hay mediciones disponibles para terremoto, haciendo de estos índices o “detonadores” un valor confiable para el cliente y el reaseguro.

Ahora bien, es conveniente aclarar que debido a que este producto está hecho a la medida de las necesidades de cada asegurado, el análisis de la información lleva un poco más de tiempo en comparación con los productos tradicionales existentes.

 

Debido a que este producto está hecho a la medida de las necesidades de cada asegurado, el análisis de la información lleva un poco más de tiempo en comparación con los productos tradicionales existentes..

 

La primera tarea consiste en acordar el índice del elemento (agua, sol, viento, etc.), objetivo para detonar la cobertura y precio —que esté altamente correlacionado con el impacto en el Riesgo Asegurable—. Para un parque solar, por ejemplo, se consideraría la cantidad de radiación solar que se genera en la zona a partir de un modelo que refleje la cantidad recibida diariamente. Esto se correlaciona entonces con los niveles de producción de energía históricos o proyectados de esta planta y con los ingresos o utilidades que se generan por año.

Como resultado, una baja en la radiación solar a determinado nivel puede provocar una baja en la generación de energía, que daría como resultado una pérdida en la utilidad o ingreso esperado.

Es importante destacar que para este tipo de soluciones el “detonante” no es el daño físico, sino el valor convenido del elemento que se ha elegido un vez que alcance el punto que representa una amenaza para la operación o el bien que se desea proteger.

Por lo que respecta al costo, éste está íntimamente ligado a la probabilidad de alcanzar el “detonador”; en el caso de Quintana Roo a partir de que los vientos alcanzan una velocidad de 185 km/h se obtiene un porcentaje de la suma asegurada convenida.  Si el porcentaje es más amplio, el costo será mayor, o bien si se baja la velocidad convenida como “detonador” Como se puede apreciar, las actividades, industrias y aplicabilidad son extensas:

Agrícola: en México, para el sector agropecuario ya se aplican este tipo de soluciones en la ganadería, ya que las condiciones climáticas pueden afectar el desarrollo de los pastizales con los que el ganado es alimentado y, por ende, provocar una pérdida al sector. En esta industria se aplican paramétricos climáticos y de rendimiento.

Energías renovables: como ya vimos en párrafos anteriores, la falta de radiación solar puede afectar a las plantas solares; con el mismo principio, la baja de velocidad de los vientos esperados impacta a las plantas eólicas; y la falta de caudal en un río puede afectar a una planta hidroeléctrica.

Construcción: bajo climas extremos, como el frío, el concreto puede retardar el desarrollo de su resistencia, volviéndolo no apto para su utilización, retrasando la entrega compromiso de la obra que puede estar sujeta a penalizaciones, ya sea para el contratista o para el dueño de la obra o ambos.

Sector turístico y de entretenimiento: los efectos en esta industria pueden alcanzar a diferentes eslabones de la cadena de valor, que van desde la agencia de viajes o mayorista —donde tendrán cancelaciones a consecuencia de, por ejemplo, huracanes que puedan afectar la zona que están promocionando y/o la cadena de hoteles, sin que en ellos exista un daño físico—, y así sucesivamente hasta alcanzar a los parques recreativos, restaurantes y otros operadores.

Como conclusión, estamos convencidos de que es una solución objetiva que ayuda a cerrar la brecha de seguros con soluciones prácticas de respuesta inmediata para riesgos y bienes que no tenían opciones de aseguramiento disponibles en el mercado tradicional, donde cada caso tendrá una solución distinta, diseñada para satisfacer necesidades específicas. Incluso pueden funcionar como una solución complementaria a los esquemas de aseguramiento tradicionales y optimizar la transferencia de riesgo de cada cliente.

 

Jorge Alberto Jockens

Seguros Paramétricos

TBS Intermediario de Reaseguro

TBS Intermediario de Reaseguro fue fundada en
2009. Se especializa en soluciones de reaseguro,
además del desarrollo de nuevos productos, de acuerdo
con las necesidades y oportunidades de sus clientes. 
www.tbsmexico.com.mx